Gemas de colores
Muchos vendedores aceptan que la venta de gemas de colores es más complicada que la de diamantes o la de joyería en metales preciosos. Esto de debe a que en el caso del diamante, éste se ofrece dentro de un mercado más estructurado y el presupuesto de publicidad es grande, lo que facilita la llegada al público a través de las campañas que se organizan a través del Servicio de Promoción de Diamante; a eso se suma el conocimiento de las 4Cs creadas por GIA, mediante el conocimiento generalizado de esta normativa se ha estandarizado básicamente la venta de estas gemas.

El intenso color verde de esta gema: tsavorite, llamada así ya que las pocas minas que existen se ubican en el Parque Nacional de Tsavo,a lo largo de la frontera entre Kenya y Tanzania, en un paisaje de una belleza única que es el hábitat de animales salvajes de esta zona de África. Este collar de tsavorite, cortesía de un coleccionista privado. Eric Welch
Es muy amplia la variedad de piedras de color, sin embargo no se cuenta con un sistema unificado que gradúe la forma de comercialización. Esta situación lleva a que los vendedores deban seleccionar inteligentemente la información con la que se cuenta, de forma tal que los potenciales clientes capten los conceptos básicos relacionados a la valuación, caso contrario se sienten renuentes a concretar la compra.

Al pie del Monte Kilimanjaro se encuentra el único yacimiento de tanzanita calidad gema del mundo. Eric Welch
La función de un vendedor eficaz consiste entonces en combinar el manejo de la información meramente técnica con el concepto de rareza de la piedra, hecho que eleva notablemente su valor. Rescatar, por ejemplo, la rareza de un zafiro que posee un intenso azul profundo, siendo este color uniforme y además destacar la perfección de la talla que permite mostrar al máximo su brillo sin olvidar que no posee inclusiones visibles, sin duda alguna la inquietud del cliente comienza a disiparse.
La publicidad que relacionó la tanzanita con su lugar de origen: Tanzania, en las cercanías del Monte Kilimanjaro, un lugar exótico y lejano y las costumbres de la cultura Maasai, hicieron posible el éxito.
Las piedras de color dan una variedad de opciones a los compradores ya que encuentran todos los rangos de precios. Los que van en busca de algo único o poco frecuente pensarán en alexandritas de alta calidad y turmalinas de Paraiba. Los consumidores de un presupuesto más limitado, sin embargo, pueden encontrar una variedad de gemas de color acorde con sus necesidades como amatista, la iolite “piedra preciosa de los vikingos” y el citrino.
Existe entonces una paleta completa de colores para la misma variedad extensa de clientes, será el momento de introducir la espinela rosa, chrome diópsido, tsavorite, rhodolite, spessartite (granate), topacio Imperial y la turmalina.
Cuando se venden gemas de color, el vendedor es el responsable de descubrir para el potencial comprador un mundo infinito de posibilidades; depende de él despertar y capturar su interés.
GIA
http://www.gemstone.org